Busques una casa terrorífica?
Amb llar de foc per seure a llegir una història de por mentre a fora cauen llamps i trons?
I després, un bon llit per passar una fantàstica nit en blanc?
Siguis vampir, bruixa o mòmia, aixeca les solapes per descobrir la casa dels teus malsons.
Una casa de por es una invitación a transformar la lectura en un juego interactivo lleno de expectación y sonrisas. Este álbum ilustrado propone una experiencia donde cada página esconde una sorpresa, convirtiendo la típica emoción ante el misterio en un divertido ritual de descubrimiento. Su belleza reside en cómo equilibra el suspense con el humor, creando un ambiente acogedor donde incluso las sombras más espeluznantes tienen un lado amable e inesperado. Es una de esas lecturas que piden ser compartidas, disfrutadas poco a poco mientras las pequeñas manos de los lectores se convierten en protagonistas de la aventura.
¿A quién va dirigido el "Una casa de por"?
Esta propuesta lectora está pensada para mentes curiosas y valientes en edad preescolar que empiezan a explorar el mundo de las historias de misterio. Es ideal para aquellos niños que disfrutan tocando, explorando y sintiéndose parte del relato, ya que su formato interactivo les invita a ser activos en cada página. Además, conectará especialmente con familias que buscan una lectura conjunta dinámica y estimulante, capaz de generar diálogo y risas. Más que un libro para pasar miedo, es una herramienta perfecta para aprender a gestionar la emoción de la sorpresa en un entorno seguro y controlado.
Temas que trata
Más allá de una simple aventura, el libro reflexiona sobre nuestra relación con el miedo y la percepción de la realidad. Uno de los temas centrales es cómo lo desconocido puede volverse familiar, presentando a personajes clásicamente terroríficos en un contexto cotidiano y casi doméstico. También explora la curiosidad como motor para vencer la incertidumbre; cada solapa que se levanta es un pequeño acto de valentía que siempre tiene una recompensa visual y narrativa. Finalmente, la obra juega con la idea del hogar y la perspectiva, sugiriendo que cualquier espacio, por espeluznante que parezca, puede ser un refugio acogedor para quien lo habita.