Recursos para familias
Familias y pensamiento crítico. Herramientas frente a los discursos de odio
Una escena bastante conocida: un día nuestro hijo o hija hace un comentario que no reconocemos como suyo. Un chiste sobre algún colectivo o una idea que ha oído en un vídeo y que repite con naturalidad. Y nos descoloca. Sobre todo cuando en casa siempre hemos hablado de respeto.
Muchas de estas ideas les llegan por las redes. Allí, las preguntas complejas reciben respuestas rápidas y sencillas, y los discursos de odio se propagan por todas partes. La mejor herramienta para ayudarles tiene nombre: pensamiento crítico.
Para entenderlo mejor, hemos hablado con Jordi Borràs, fotoperiodista especializado en la extrema derecha y autor de Alimentar a la bestia.
¿Por qué estos discursos nos pasan tan desapercibidos?
Se trata de discursos que reciben o bien en las aulas, en las redes o en ambos lugares. Muy a menudo, la combinación es esta: reciben estos discursos a través de sus móviles y acaban socializándolos en la escuela. Cuando los padres se dan cuenta, el poso político de todo ello ya viene de muy lejos.
Muchas veces los jóvenes tampoco son conscientes, porque puede que hayan adoptado algunos de estos discursos a través del chat de un juego en línea o de su influenciador de moda que habla de deporte, de criptomonedas o de alimentación. En conclusión, es una problemática difícil de detectar porque no viene de forma directa, sino camuflada tras otros temas y desde fuera de casa.
¿Qué señales de alerta se nos pueden pasar por alto?
En el momento en que los valores que hemos transmitido a los hijos chocan directamente con algunas de sus actitudes, debemos preocuparnos. Lo más básico es intervenir cuando los valores vigentes en la familia, aquello que les hemos transmitido, no se respetan.
¿Cuál dirías que es el coste real, a medio o largo plazo, de no abordar este tema a tiempo?
Debemos entender que el cambio de valores en la sociedad tiene lugar en casa de cada uno, y puede darse tanto en nuestros hijos como en nosotros mismos: todos llevamos un fascista en potencia dentro, todos. Se trata de estar encima, de prevenirlo y de trabajar por una sociedad más justa, más igualitaria y más libre.
La educación es fundamental en todo este contexto, y la prevención y la esperanza de un mañana mejor son la clave para evitar la expansión de los discursos de odio.
Explica cómo se propagan en las redes los discursos de odio y cómo reconocerlos. Con ejemplos, ejercicios e ilustraciones, pone nombre a las estrategias de manipulación de la extrema derecha y ayuda a los jóvenes a pensar por sí mismos. Para leerlo en familia.
Toda la ciudad se prepara para la llegada de los terribles bárbaros, pero ¿quiénes son, exactamente? Con un humor absurdo, este libro ilustrado muestra a los más pequeños cómo crece un rumor y cómo el miedo se alimenta de lo que no conocemos. Y deja que sean ellos quienes saquen las conclusiones.
Una caja con 14 escenas ilustradas y más de 100 preguntas que invitan a pensar: ¿es cruel aplastar hormigas? ¿Y vivir en un zoo? Las respuestas se construyen hablando, y por eso abre conversaciones en familia en las que todo el mundo argumenta, escucha y, a veces, cambia de opinión.
¿Por qué seguimos a ciertos líderes? De las primeras tribus a los influenciadores de hoy, este libro explica cómo funcionan el poder y la influencia, y ayuda a los jóvenes a detectar la manipulación y a hacerse una pregunta clave: ¿por qué quiere alguien que me lo crea?
Basada en hechos reales. En 1969, un profesor de historia de California pone en marcha un experimento en clase para explicar cómo arraigó el nazismo, y la cosa se le va de las manos. Una lectura vertiginosa y reveladora para entender que la historia puede repetirse, y para saber reconocerlo a tiempo.
Catorce puntos para reconocer el fascismo, incluso cuando no lleva uniforme. El autor los describió en una conferencia en 1995, y aquel texto breve se ha convertido en un clásico. Leído hoy, nos recuerda por qué el pensamiento crítico es tan importante.
En el aula hay sitio para todo el mundo, pero ser diferente no siempre es fácil y, a veces, aparecen las burlas. Para plantarles cara, toda la clase crea la Tribu del Respeto: un espacio para cuidarse, entenderse y hacer que nadie se quede fuera.
Un libro de referencia de una de las pensadoras más influyentes en educación. La autora defiende que el pensamiento crítico se cultiva hablando: escuchando opiniones diferentes, discrepando con respeto y haciéndose preguntas. Un ensayo para repensar cómo educamos, en el aula y en casa.